ACOSO SEXUAL EN EL TRABAJO

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¿Qué es el acoso sexual en el trabajo?
El acoso sexual en el puesto de trabajo es un tipo de violencia que se produce en el entorno laboral, difícilmente reconocido y asumido por la sociedad y que afecta mayoritariamente a las mujeres.
El acoso sexual no es una conducta patológica ni fácilmente reconocible, ni tampoco una conducta concreta que puede ser aprendida, evaluada y catalogada, sino que más bien se inscribe en una trama de relaciones donde existe un desequilibrio de poder entre el acosador y la víctima del acoso.
Nos encontramos ante un comportamiento complejo que se manifiesta en diversas formas, directas e indirectas, de gravedad e intensidad variable, aislada o continuada, etc.
Estas conductas pueden ser de índole muy variada, tales como requerimientos, proposiciones, chistes, bromas, exhibición de carteles o fotografías con contenido sexista, pasando por comportamientos físicos o roces indeseados que pueden suponer una vejación para quien los sufre, hasta el asalto o la agresión sexual. 
Un componente a tener en cuenta es la falta de sensibilidad social y preparación suficiente para percibirlo, salvo en manifestaciones extremas; esto se traduce en una excesiva tolerancia frente a determinadas conductas y la superficialidad con que, en determinadas ocasiones, se aborda su diagnóstico y tratamiento. 

Definición de acoso sexual:
Cualquier comportamiento verbal, psicológico o físico no deseado, dirigido contra una persona por razón de su sexo y con el propósito de atentar contra su dignidad o de crear un entorno intimidatorio, hostil, humillante u ofensivo.”

Tres elementos claves que aparecen en una situación de Acoso Sexual:
a) Un comportamiento de carácter sexual que no es deseado por la persona a la que se dirige. 
b) Es percibido por la víctima como un factor que le crea un entorno laboral hostil y humillante. 
c) Incide de forma negativa en las condiciones de trabajo.
 
Los tipos de acoso  según el grado:
(Inciden factores como la existencia de contacto físico o no, la presión ejercida sobre la victima…)
Acoso de carácter leve:
Entre otras conductas: chistes de contenido sexual sobre la mujer, piropos, comentarios sexuales, insinuaciones sexuales etc… sobre las trabajadoras.
Son las conductas de acoso más frecuentes.
Acoso de carácter grave:
Entre otras conductas: abrazos o besos no deseados, tocamientos y pellizcos, acorralamientos Tienen una incidencia más baja pero no menos importante.
Acoso sexual muy grave:
Existe siempre que se produce una fuerte coacción para mantener una relación sexual independiente de que  haya contacto físico sexual 

Según la directiva 2002 /73/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 23 de Septiembre de 2002 podemos distinguir:
El chantaje sexual o de intercambio:
La persona o personas acosadoras ocupan una posición jerárquicamente superior; condicionan con su actitud  o comportamiento de forma directa o indirecta el acceso al empleo de la persona acosada, sus condiciones de  trabajo, el acceso a la formación profesional, la continuidad del contrato de trabajo, la promoción profesional o académica, el salario etc.

El Acoso Sexual ambiental:
Las personas acosadoras fomentan con su actitud o comportamiento un contexto laboral intimidatorio, hostil, ofensivo y humillante para la persona que lo sufre, siendo o no conscientes de ello.
Puede ser realizado por personas de superior o igual categoría que la víctima, o terceras personas ubicadas de algún modo en la empresa. .
Un único episodio no deseado puede ser constitutivo de acoso sexual.

Pueden darse entre:
-
Compañeros.
- De superior a subordinado.
- De subordinados a superior (poco habitual).
- De superior a subordinados con la colaboración de los compañeros del acosado.
- De compañeros a compañeros, con el conocimiento del superior, sin intención de evitarlo.
 
¿Cual es el itinerario del acoso sexual grave?:
El acoso sexual que hemos calificado como grave suele presentar la siguiente secuencia:
-
 El acosador elige una víctima. .
- Se granjea su confianza pasando a ser una especie de amigo, padre, protector.
- Empieza a comportarse como algo más que un compañero de trabajo o jefe.
- Los compañeros observan que existe una relación especial entre acosador y acosada que perciben más como  una amistad o relación de privilegio que como una conducta de acoso.
- El acosador empieza a hacer explícitas sus demandas, primero como evolución “natural” de la relación, para  pasar luego al chantaje, recordando a la víctima el apoyo y los favores recibidos y el agradecimiento que espera en compensación.
- El acosador amenaza a su víctima con la pérdida de las prerrogativas que la trabajadora haya podido disfrutar  “gracias a él”, e incluso sobre la pérdida de su puesto de trabajo.
- La víctima sufre la humillación delante de sus compañeras y compañeras.
- El acosador pasa al asalto con fuerza física.
A veces, a la víctima le resulta difícil identificar lo que le está sucediendo y tarda mucho en asumir que está  siendo acosada sexualmente, no sólo por la gravedad del acoso, sino porque proviene de una persona por la que pudo  llegar a sentir afecto o admiración.
 
Cómo saber si estás ante una situación de acoso sexual  (indicadores de riesgo):
Estos son algunos ejemplos para detectar una situación de acoso:
-
 Que te cuenten chistes de contenido sexual sobre la mujer.
- Que recibas piropos y comentarios sexuales.
- Que te pidan reiteradamente citas.
- Que te hagan gestos y miradas insinuantes.
- Que te hagan preguntas sobre tu vida sexual.
- Que te pidan abiertamente relaciones sexuales.
- Que haya un acercamiento excesivo.
- Que te abracen y te besen cuando no lo desees.
- Cuando recibas tocamientos, pellizcos o acorralamientos.
- Cuando te presionen para obtener sexo a cambio de mejoras.
- Que tengas que realizar actos sexuales bajo presión de despido. 

Cuando sufras un asalto sexual.
No debes olvidar
-
Lo que distingue el acoso sexual del comportamiento amistoso es que el primero es indeseado y el segundo aceptado y mutuo.
- La “atención sexual” se convierte en acoso sexual si continúa una vez tú has indicado claramente que esa  atención la consideras ofensiva. 

¿Quiénes suelen sufrir acoso sexual? :
El acoso sexual en el trabajo se inscribe en una trama de relaciones donde existe un desequilibrio de poder; en  este marco se da una situación no igualitaria de las mujeres quedando reducidas -aunque manifiestan sus resistencias  como en tantos otros espacios- a objetos sexuales.
Se constata una vez más que ese desequilibrio y uso de poder no está unido a la posición jerárquica, de clase o status social, sino que tiene que ver con el poder de género, de ahí la dificultad de entender a veces que se ha producido acoso si la persona acosadora no es un superior en el puesto de trabajo.
No existe entre las mujeres acosadas un perfil tipo, sino que más bien los estudios existentes muestran que el acoso recorre todo el escenario laboral, sucede en las distintas etapas de la vida y en los distintos sectores y ámbitos de actividad.

Determinados factores o situaciones personales hacen que aumente el riesgo de sufrir acoso para las:
-
Mujeres separadas o divorciadas.
- Mujeres jóvenes.
- Mujeres de incorporación reciente a la vida laboral.
- Personas que tienen una discapacidad.
- Personas homosexuales. 
- Personas que pertenecen a etnias y nacionalidades minoritarias.
No hay un “perfil tipo” de mujeres acosadas, sino situaciones laborales y personales que aumentan el riesgo de  padecerlo.
El acoso sexual recorre todo el escenario laboral, sucede en las distintas etapas de la vida y en los distintos sectores y ámbitos de actividad.
 
Características del acosador
En su mayoría se trata de hombres aparentemente normales pero que, sin embargo, no ven a las mujeres en general ya las que trabajan con ellos en particular, como compañeras de igual valor y recurren a la sexualidad como un medio  selectivo para demostrar su poder y confirmar su superioridad profesional..
No existe un único perfil de acosador, aunque sí determinadas características laborales y algunos patrones de comportamiento comunes, sobre todo en casos graves y muy graves, tales como la tendencia al sexismo, la agresividad, la  escasa empatía o el carácter dominante.
 

Según un estudio realizado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, el perfil acosador responde a:
Suele tratarse de hombres casados o con pareja estable e hijos, que utilizan como argumento el mal funcionamiento  de su matrimonio.
- Suelen ocupar un cargo superior a la acosada (normalmente mando intermedio), que cuenta con el respaldo de la  dirección de la empresa.
- Se cree invulnerable y es una persona más fría que impulsiva o pasional.
- No acepta un no por respuesta y puede ser vengativo si no consigue lo que pretende. 
- Presenta cierto carácter infantil y caprichoso.
- Es machista y sexista, no considera a las mujeres como iguales, ya que no las valora.
 
Efectos sobre la persona acosada
El acoso sexual es un atentado contra la dignidad, la salud física y psicológica de la mujer, que además puede sentirse culpable y menospreciarse.
Produce un efecto devastador sobre la salud, la confianza, la moral y el rendimiento de las mujeres que lo padecen.
La ansiedad y el estrés de las mujeres sometidas a esta tortura hacen que afecte a su rendimiento en el trabajo.
El acoso además puede provocarle síntomas como irritabilidad, cansancio, insomnio, depresión y otros síntomas psicosomáticos. 

El acoso sexual provoca
-
Perdida de libertad para decir NO, ya que la persona puede perder el trabajo, la promoción…
- Daños emocionales, físicos, morales…
- Daños económicos por tener que dejar el trabajo, no conseguir empleo, no rendir en él…
 
¿Qué puedo hacer si sufro una conducta de acoso sexual?:
Recomendaciones que pueden ayudarte
- Avisa a las personas acosadoras de que te sientes acosada y que cesen en su comportamiento (Hazte acompañar de tus representantes sindicales, personas y profesionales de tu confianza)
- No mantengas en secreto el acoso, no lo vivas sola. Tú no eres culpable de esa conducta.
- Puedes asesorarte e informarte
- Dentro de tu empresa, con el Comité de Empresa, representantes sindicales, Servicio de Prevención de Riesgos
- Laborables, médico/a de la empresa y empresarios o personas responsables.
- Fuera de la empresa, con la Inspección de Trabajo, las Secretarias de la Mujer de los sindicatos, la Oficina  de Atención a las Víctimas del Ministerio de Justicia, los Colegios Profesionales, los Centros de Servicios Sociales, el  Servicio de Orientación y Asesoramiento de la Concejalía de la Mujer de tu Ayuntamiento, el Instituto de la Mujer, el Dispositivo 112, los Órganos Policiales, las Fiscalías, los Juzgados, las Asociaciones de afectados/as y profesionales especializados. 
- Pon los medios para que el acoso cese
- Solicita, si lo necesitas, atención médica, apoyo psicológico, atención social y asesoramiento jurídico.
- Recoge pruebas documentos, notas, escritos, grabaciones de conversaciones o de imágenes. Busca posibles testigos. 

- Averigua si existe un “protocolo interno de denuncia” en tu empresa o Convenio Colectivo al que te acoges para la  resolución de estas situaciones de acoso. Si es así inicia los trámites debidamente informada y asesorada.
 
La mujeres sufren mas intimidación (10%) que lo hombres .
De un total del 28% de trabajadores sufriendo stress por diversas formas de violencia, la intimidación explicaba el 47% (la cifra mas alta).
De un total del 23% de absentismo por diversas formas de violencia,  la intimidación explicaba el 34% de los casos, (un punto por debajo de la violencia física).
 
Según las investigaciones europeas, como promedio un 4,7% de trabajadores europeos,  habrían sufrido en algún momento de los últimos diez años acoso moral.
 
Se observa un porcentaje mas alto de acoso en las personas mas jóvenes.
Los mandos jerárquicos son los principales acosadores, alrededor del 75% de los acosos registrados.
Los subordinados pueden ser acosadores en cifras que se mueven entre el 1% al 7% de los casos.
Los compañeros de trabajo también participan en el acoso en alrededor del 20% de acosos registrados.
Se puede ser acosado también siendo jefe, el serlo no es ninguna garantía para librarse de ello.
Un 80% de los acosados dicen no recibir ningún apoyo.

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