CELOS: CÓMO MANEJARSE

hombre celoso

 

 

Celotipia
La celotipia se basa en los celos compulsivos, que se definen como aquellos celos que pueden llegar a causar problemas psicóticos y delirios. Es una enfermedad en la que la persona no se reconoce como enfermo.
Los celos son considerados como un sentimiento normal si se presentan con intensidad limitada y de forma ocasional; son parte del desarrollo emocional de los seres humanos. Normalmente se dan cuando la persona siente inseguridad o es inmadura, y suelen presentarse más en la adolescencia y los primeros años de la juventud.
Los celos nunca desaparecen de nuestra vida, ya que pueden surgir en cualquier momento como parte de nuestra naturaleza, aunque de forma moderada, sin afectar el equilibrio mental ni el contacto con la realidad.
Los celos producen un estado ansioso y de inseguridad ante el temor de perder el afecto o la atención de seres queridos. Suelen ser transitorios y de menor intensidad en la medida en que se alcanza mayor madurez en la personalidad.

Pero, ¿cómo saber si padezco celotipia?
La celotipia se presenta como un delirio, es decir, una psicopatología que tiene como eje una idea falsa, sin ningún argumento lógico o prueba de realidad que lo demuestre.
El individuo desarrolla sentimientos de celos tan intensos que son el epicentro de su vida, de su forma de actuar y pensar.
Las personas que padecen celotipia suelen discutir con su pareja al intentar comprobar la infidelidad imaginada, pueden incurrir en acciones como coartar la libertad de movimiento de la otra persona, seguirla, agredirla o investigar al supuesto amante.
Su sintomatología debe durar por lo menos un mes para diagnosticarla como celotipia y, aunque suele ser un trastorno crónico, sobre todo en el tipo persecutorio, a menudo se producen oscilaciones en la intensidad de las creencias delirantes, por lo que su curso es variable.

Pautas que podemos seguir en caso de sufrir los celos.
Vamos a ver unas estrategias para poder controlar los celos en nuestra vida o ayudar a los que los padecen y quieren deshacerse de ellos.
Uno de los temas importantes por el que empezaremos a trabajar será la confianza en uno mismo. Debemos evitar los pensamientos negativos y sobre todo los que son destructivos, ya que este tipo de pensamientos lo único que hacen es alimentar los celos. Para poder trabajar este punto lo que haremos será que cada vez que surja un pensamiento de este tipo lo cambiaremos por otro que nos aporte seguridad y confianza. Como todo al principio no será fácil pero como somos animales de costumbres, llegará un momento en el que se sustituyan los negativos sin darnos cuenta. 
Esta sustitución debe ser realista y lo conseguiremos analizando los pensamientos destructivos o negativos, dándonos cuenta que son irracionales, que no se encuentran basados en nada tangible, que los produce nuestra imaginación y que lo único que estamos haciendo es herirnos a nosotros mismos y a los demás.
Como estas emociones son subjetivas deberíamos hablar con alguien de nuestra confianza y contarle lo que nos está pasando para poder tener otro punto de vista, pero eso sí, debemos tener claro que quizá nos digan algo que no nos guste, pero necesitamos tener la situación vista desde diferentes ángulos que nos ayuden a tener perspectivas nuevas del caso.

Ahora sería un buen momento para reflexionar sobre la situación, nuestros sentimientos y las diferentes perspectivas que tenemos, la nuestra y la de nuestro confidente. Este proceso es duro pero nos ayudará a conocer nuestros sentimientos, necesidades, nos ayudará a conocernos más y será de gran ayuda. 
Una vez que nos hemos enfrentado a nosotros mismos y nos hemos aclarado muchas cosas, nos daremos cuenta de cómo nos estamos comportando con nuestra pareja, el daño que le hemos hecho y el nos hemos hecho a nosotros mismos.
Coartando la libertad de nuestra pareja no se llega a ningún sitio bueno, ya que lo que conseguiremos será perder a la persona amada y esto es todo lo contrario a lo que realmente deseamos.
Hemos repasado las cosas que se deben hacer, ahora veremos las que nunca se deben realizar. Nunca utilizaremos la tragedia para sumir los celos, es decir, nada de ponernos como una víctima por que esta no es la forma de solucionarlos, intentemos verlos como una afirmación del amor que tenemos a nuestra pareja e intentar que no pase a mayores. Los celos son algo normal en una medida adecuada, en el momento que veamos que se nos pueden ir de las manos, debemos controlarlos.
Tampoco debemos culpar a nadie, ni a nuestra pareja ni a la tercera persona, ya que nosotros somos responsables de nuestros actos, nadie más puede. Intentaremos cambiar nuestra manera de percibir la situación y tomaremos de nuevo nuestro autocontrol. 

Por último, donde jamás se debe llegar es a las amenazas, ya que esto nos indicaría que tenemos la situación completamente fuera de control. Lo más acertado es hablar con claridad sobre lo que nos está ocurriendo.

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